Los hechos merecen respeto

Hoy en horas de la tarde ardió la corteza de una palmera que está próxima a la intersección de las avenidas 9 de Julio y 25 de Mayo.

Tal vez el calor, tal vez un repudiable acto de vandalismo hizo que el fuego comenzara consumir lo que considero patrimonio de nuestra comunidad, ya que bien podríamos ubicar a nuestras “Palmeras” dentro de la categoría de Monumentos Históricos.

Por el momento, se desconoce qué fue lo que provocó el principio de incendio: -Tal vez las cámaras puedan aportar algo, dijo un vecino.

El hecho en cuestión, requirió la intervención de personal de Guardia Urbana dependiente de la Municipalidad de Bolívar y del cuerpo de Bomberos Voluntarios de Bolívar quienes fueron rápidamente alertados.

Si bien lo daños no afectaron directamente a los vecinos, pues el siniestro ocurre en la rambla que está ubicada en el sector central de la avenida 9 de Julio, la imagen que gentilmente nos facilitó Fernando Grismado (quien pasaba por el lugar y alertó la situación) son testimonio de un deterioro irreparable.

Tal vez un grato recuerdo de su infancia en Entre Ríos, fue el motivo por el cual un hombre que tomaba decisiones sobre los destinos de nuestra comunidad (hace ya varios años, pues las primeras palmeras son centenarias) hizo que se plantaran las primeras palmeras en nuestra ciudad.

En aquellos años Bolívar era un desafío permanente de desarrollo. El campo brindaba sus frutos generosamente y los primeros pobladores se sacrificaron mucho por construir una comunidad pujante.

Al tiempo que las palmeras crecían, se multiplicaron las familias. Rápidamente las necesidades del pueblo creciente exigían obras y servicios a cada instante para mejorar la calidad de vida.

Bolívar comenzaba a tomar vida, fundada en el trabajo, en el amor a la familia y a su tierra. Las palmeras han acompañado nuestra evolución y en cientos de fotos atestiguan con su bellísima presencia, su resistencia airosa al paso de los años.

Es por este motivo que me cuesta pensar que el hecho haya sido intencional. No creo que haya vecinos que sean tan desgraciados y que estén dispuestos a cometer este daño.

Somos lo que defendemos, lo que protegemos.